La competencia laboral y la posibilidad de encontrar una opción realmente beneficiosa es más limitada, de ahí que el mercado laboral pone a flote un modelo de desarrollo profesional, con una interesante aceptación -aún para los que ya tienen un empleo-, se trata del trabajador freelance.
¿Cuántas veces no has oído?
"Haré un trabajo desde casa y en mi tiempo disponible". Sea que lo tomes como una segunda fuente de dinero o en forma fija, este esquema implica ciertas características, que debes considerar para crear ofertas para trabajar freelance de valor y que se ‘coticen' tus servicios.
Generalmente,realizar un trabajo freelance se asocia con un profesional que tiene, en cierta medida, disponibilidad para administrar mejor su tiempo y trabajar en más de un proyecto.
"A muchas compañías les resulta cómodo contratar bajo esta modalidad, porque no las obliga a otorgar prestaciones o a gastar en infraestructura para que los empleados realicen su trabajo, siendo un ahorro para ellos".
Un aspecto importante en esta modalidad es la experiencia. Hay que tener una carpeta con trabajos que avalen tus capacidades y la calidad de las propuestas, así contarás con más herramientas para vender un proyecto.
Quienes decidan tener un trabajo freelance, en forma fija o como segundo ingreso, deben ser tolerantes, observadores y creativos, pues no se trata de vender un simple servicio, sino de responder a una necesidad o, más específico, ofrecer un proyecto con valor agregado.
A su vez, un freelance puede trabajar "hasta más horas", porque siempre busca nuevas propuestas que le representen un ingreso económico y la posibilidad de ampliar su experiencia.
Por ello, algunas cualidades importantes en quien decide operar bajo este modelo, son: paciencia, disposición, actitud de servicio, aprender a aceptar errores, tener conocimiento pleno de los clientes y ser muy disciplinado.
La aventura de tener un trabajo desde casa es ‘dura', pues se tiene que competir agresivamente sin peder la cordialidad.
Por ejemplo, si un empleador te pide que le organices un proyecto y de repente lo cancela, debes hacerle ver que tu tiempo e ingenio tiene un precio, sin embargo la manera en que se lo indiques debe ser cordial, pues no sabes qué tipo de contacto puede representarte en un futuro.
Manos a la obra
La mentalidad de la persona que realiza un trabajo desde casa se enfoca en ofrecer un servicio diferenciado. Para cumplir ese objetivo debes descubrir y dar a conocer tu marca propia, con ello tus proyectos serán mejor valorados. He aquí el concepto aplicado Personal Branding (marca propia), que ha sido utilizado por varios gurús como Tom Peters, Gary Hamel y Peter Drucker.
1. Distingue tu oferta
Para que tu trabajo freelance prospere es fundamental que sepas desde el principio lo que vas a ofrecer, a quién y cómo. Piensa en tu sello distintivo, por ejemplo: ser un experto en sacar adelante ‘bomberazos', en generar propuestas y materiales de un día para otro porque tienes los contactos, o que manejas información de primer nivel porque tienes mucho tiempo desenvolviéndote en un mismo ámbito. Cada quien tiene un sello particular, piensa en el tuyo.
2. Agenda en mano.
La habilidad de respuesta, es decir la velocidad con que atiendes los requerimientos de tu cliente, es lo que marca la diferencia en un trabajo de freelance y uno de los grandes valores a cuidar para recibir otros proyectos. Esto significa que debes tener muy claro si cuentas con la capacidad y tiempo para cumplir con esa característica.
3. Disciplina.
Puedes caer en la tentación de no organizarte (sobre todo si ya tienes un primer ingreso de fijo). Es vital desarrollar una estrategia de trabajo y cumplirla. Decide cuántas horas invertirás en este trabajo freelance, de cuánto tiempo dispones para ir a cobrarlo (hacer trámites administrativos) y para buscar nuevas ofertas.
4. Analiza tu mercado
Ofrecer proyectos "sin ton ni son" puede representarte pérdidas. Define quiénes son tus clientes potenciales y por qué. Averigua qué experiencia han tenido algunas otras personas que trabajen para ellos. Sé claro en investigar su dinámica de operaciones; forma de pago; la metodología para solicitarte un proyecto o cambios en el mismo; los tiempos de entrega; analiza si debes pasar antes una prueba, ente otros datos que consideres de interés para ingresar una oportunidad en esa organización.
5. Competencia
Para distinguirte además de dominar tu propio trabajo debes conocer el de otros. Observa cómo se mueven los demás freelancer en su campo de trabajo y haz una lista de las cualidades que esas personas reúnen, y por las cuales han sido requeridos por las empresas.
6. Finanzas en orden
La mayoría de los profesionales independientes cobran con recibos de honorarios o por derechos de autor, esto implica regularizar tu actividad en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Parece insignificante pero es fundamental que destines un espacio a esta actividad, en especial a los futuros trámites que debas realizar.
7. Capacitación
Incorporar nuevos conocimientos te permite generar mejores propuestas. Los expertos recomiendan dedicar como mínimo 10% de tu tiempo a la investigación y a la capacitación. Piensa cómo podrías cumplir con esta característica, bajo el esquema laboral que tengas actualmente. Diversificar tus proyectos, permitirá que te identifiquen como un profesional que aporta ideas y soluciones innovadoras.
8. Calidad no cantidad
Cuando una persona hace trabajo freelance, regularmente cree que lo mejor es tomar unos, dos y cientos de proyectos para generar grandes ingresos, el riesgo es que con tanta entrega pendiente pierdas calidad.
8. Tiende tu red
Para un trabajador independiente su mejor herramienta es el Networking (red de contactos); debes trabajar en ella, desde crear tu agenda hasta fomentar el vínculo con cada uno de los contactos. Esfuérzate por llevar a tu negocio cambios que no te generen un gran desembolso, como enviar correos electrónicos para darle seguimiento a tus entregas, hacer nuevas propuestas y agradecer a las fuentes que te ayudaron en esta labor.
9. Cuentas claras, amistades largas. Las prácticas de fidelización, es decir, trabajar en forma continua con una empresa, en esta modalidad, deben aplicarse según un principio básico "mide que tan rentable es cada cliente, clasifícalos de acuerdo a quien repunta tus ganancias o quién te aportaría más si ofrecieras un detalle adicional.
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miércoles, 10 de abril de 2013
miércoles, 12 de septiembre de 2012
10 razones por las que no deberías ser freelance
No nos vamos a engañar. Este no es el mejor momento para dejar nuestra empresa y dar el salto al mundo del freelancing. Y no sólo porque la crisis económica parece que no anima a emprender una nueva “vida profesional” sino porque seguramente muchos no se han planteado lo que esto implica.
Si en otros artículos hemos comentado las ventajas y lo que tenemos que tener en cuenta para ser un buen freelance, en esta ocasión os ofrecemos diez razones para “desanimarlos”, porque no todo es tan bonito como muchos quieren “vender”.
1. Piensas que es mejor que trabajar para una empresa
Uno de los principales errores que podemos cometer es que nuestra vida con un trabajo freelance va a ser más fácil que trabajar para nuestra empresa. Muchos piensan que al no tener que “pelearse” con sus jefes o con sus compañeros de trabajo, pueden obtener “libertad total” para trabajar en lo que realmente les apasiona.
Sin embargo, no tienen en cuenta que sobre todo durante los primeros años, la mayoría de los freelacers no pueden realmente escoger los proyectos en los que quieren trabajar. Básicamente tienen que trabajar en “lo que salga” y ese “lo que salga” puede ser mucho menos agradable/divertido de lo que podían imaginar en un principio.
Además, al no tener jefe o compañeros de trabajo, pierden también el apoyo que podían recibir de los mismos cuando se encontraban atascados en un proyecto. Nadie a quien preguntar, nadie en quien delegar ciertas tareas…
2. Falta de experiencia
Algunas personas recién egresadas de la universidad llegan a la conclusión que lo mejor que pueden hacer es “montárselo por su cuenta” y salir al mercado en busca de sus primeros clientes. Aunque para muchos puede ser una buena idea, la experiencia es un grado y en el mundo de los freelancers pesa más que en otros sectores.
En este sentido, la mayoría de nuestros posibles clientes nos pedirán que les mostremos el trabajo que hemos desarrollado para otros clientes. Aunque podemos mostrar ciertos trabajos que hemos hecho de forma personal para “inaugurar” nuestro portfolio, esto no es comparable a “vender” el hecho de que ya hemos trabajado para otras empresas.
Haber trabajado con anterioridad para otros clientes demuestra además que somos capaces de comprometernos con un cliente, que respetamos los plazos, que trabajamos de forma seria, etc. Si todo lo que tenemos en nuestro portfolio son proyectos personales, el cliente no puede hacerse a la idea de cómo es nuestra forma de trabajar.
3. Desconocimiento del mundo de los negocios
Cuando nos lanzamos al mundo del trabajo desde casa por internet hay que tener presente que además de ser muy bueno en nuestro ámbito debemos de tener conocimientos sobre facturación, marketing, relaciones públicas, fiscalidad y otra serie de habilidades de las que no nos teníamos que preocupar cuando trabajábamos para una empresa.
Es cierto que podemos contar con los servicios de una gestoría para muchas de estas cuestiones pero puede que si estamos empezando no nos podamos permitir contratar demasiados servicios. Además, muchas cosas deberemos hacerlas por nosotros mismos y eso nos robará tiempo de nuestro trabajo principal.
4. Necesitas obtener beneficios
Debemos afrontar toda una serie de gastos derivados del mantenimiento de nuestro propio trabajo en casa. Hay que tener en cuenta que tampoco vamos a contar con vacaciones pagadas, que el desempleo sigue siendo una cuestión bastante nebulosa y que no podremos darnos de baja por enfermedad.
5. No pienses que vas a ganar más dinero (al principio)
Muchos de los profesionales que deciden dar el salto al mundo del freelancing lo hacen porque piensan que van a ganar mucho más dinero. Al poder establecer sus propias tarifas y no tener que someterse a la “política” de la empresa es normal pensar que las condiciones económicas que pueden obtener serán mucho más ventajosas.
Aunque esto en parte es verdad, hay que tener en cuenta que deberán de costear equipos informáticos (y su mantenimiento), software dedicado y otras herramientas necesarias para el desarrollo de su actividad profesional. Además hay que tener en cuenta que no todas las horas que empleamos en el desarrollo de un proyecto son facturables. Por ejemplo, no podemos facturar nuestros clientes todo el tiempo que empleamos realizando trabajo administrativo.
Si por ejemplo nos equivocamos, perdemos nuestro trabajo y tenemos que volver a empezar, tampoco podemos facturar esas horas, porque el error es nuestro.
6. Falta de autodisciplina
Si no somos disciplinados en nuestro “trabajo corporativo” difícilmente lo seremos al trabajar desde casa. Aunque cuando trabajamos para una empresa este extremo puede no ser dramático, cuando lo hacemos para nosotros mismos se vuelve en una cuestión crucial. Si pasamos más horas conectados a las redes sociales, leyendo e-mails y viendo la televisión que trabajando difícilmente vamos a llegar a fin de mes.
En este sentido, si pensamos que somos incapaces de someternos a una disciplina estricta, es mucho mejor que sigamos trabajando para nuestra empresa, donde tendremos más flexibilidad.
7. No amamos nuestro trabajo
Es difícil encontrar a personas a las que realmente les encante su trabajo. La inmensa mayoría acude a diario a trabajar con el único objetivo de llegar a fin de mes y poder permitirse algún lujo ocasional. No se despiertan cada mañana pensando en lo afortunados que son por estar en una empresa X haciendo lo que siempre han querido hacer.
Como en el caso anterior, si bien esto no es realmente tan importante cuando trabajamos en una empresa, si vamos a trabajar por nuestra cuenta se convierte en un elemento de la máxima importancia. No vamos a luchar por nuestro trabajo si realmente no nos apasiona lo que hacemos. Si nuestro trabajo nos aburre o incluso si nos desmotiva, trabajar por nuestra cuenta es la peor idea que podemos tener.
8. Muchas más horas de trabajo
Si vamos a empezar a trabajar por nuestra cuenta hay que tener muy claro que no vamos a sobrevivir si nos limitamos a la clásica jornada de ocho horas. Lo normal es que al menos durante los primeros años nos veamos obligados a trabajar de 12 a 16 horas diarias durante cinco días a la semana o incluso más.
9. Falta de espacio
Evidentemente vamos a necesitar un sitio en el que trabajar. No es necesario que dispongamos de nuestra propia oficina, pero al menos deberíamos contar con un espacio que utilicemos exclusivamente para trabajar. La idea de sacar adelante nuestro negocio desde el salón de nuestra casa sólo va a complicarnos la vida.
Además tenemos que tener en cuenta que vamos a perder el contacto diario con muchas personas, por lo que no es raro que después de la euforia inicial nos sintamos un tanto aislados de lo que se “cuece” fuera de nuestro hogar.
10. No sabemos dónde encontrar clientes
Aunque hemos dejado este punto para el final, probablemente sea el que más tengamos que tener en cuenta antes de lanzarnos a la aventura. Lo ideal es que antes de salir de nuestra empresa contemos con algunos clientes para poder empezar desde el minuto uno. Si no es así y además no tenemos muy claro cómo podemos llegar a posibles clientes es mejor que nos dediquemos a otra cosa, porque lo vamos a pasar realmente mal.
viernes, 24 de agosto de 2012
Consejos para trabajar como freelance
La aparición
de las nuevas tecnologías y el mayor acceso a Internet han posibilitado la
creación de nuevas oportunidades laborales. Hoy puedes trabajar desde casa en
lo que te gusta como
freelancer.
Trabajar por cuenta propia es, como mínimo, una experiencia
realizadora. Eso sí, nadie te dirá que es sencillo. Evidentemente es mucho más
cómodo trabajar en un horario impuesto y en unas tareas designadas por otros.
Tendrás que prepararte, entre
otras cosas, para realizar ciertas tareas que no están directamente
relacionadas con el desarrollo en sí mismo, tales como la búsqueda de clientes,
la gestión y seguimiento de pago de las facturas, algo de contabilidad, y otras actividades con las que deberás
lidiar te guste o no.
En este artículo voy a tratar
de ofrecerles algunos consejos personales que recomendaría seguir a cualquiera
que desee aventurarse a entrar en el mundo del trabajo freelance.
1. En primer lugar, ponte un
horario y cúmplelo; como en
cualquier otro trabajo para profesionales, necesitarás invertir un determinado número de horas
para obtener un beneficio económico suficiente. Si persigues obtener una vida
personal plenamente compatible con tu trabajo, el fijar un máximo número de
horas que dedicarás a tu vida profesional es casi indispensable.
2.
Debes ser
organizado. Es vital que como freelancer establezcas una
estructura o sistema de trabajo, tal como si fueras un trabajador independiente
ya que no debes perder de vista
nunca que te pagarán por tu trabajo.
3. Resulta imprescindible preparar la documentación necesaria para presentar nuestro trabajo y que, de este modo, empresas o
particulares nos conozcan y decidan contratarnos. Dependiendo de la actividad
realizada, se dispondrá de portafolios con ejemplos de las funciones
realizadas, un book de fotografías en caso de ser fotógrafo y, por supuesto, un
currículum actualizado en el que se especifiquen tanto los conocimientos como
la experiencia laboral.
4. Deberás ser profesional. Esto determinará la forma en la que serás visto por quien te
contrate y además cómo te sentirás respecto a tus trabajos.
5. Los contactos son fundamentales sobre todo
para aquellos que se inician como profesional freelance. Es importante crear
una base de datos que recoja a las empresas que podrían estar interesadas en
nuestra labor y, en caso de contar con contactos procedentes de antiguas
experiencias profesionales, incorporarlos.
Crea un perfil en LinkedIn, Xing u otras redes de contacto
profesional, agrega a todo aquel que conozcas, e intenta completar tu
currículum lo más detalladamente que te sea posible en ellos. Busca también
aquellos grupos relacionados con tus conocimientos, y únete a ellos.
Por último, date de alta también en redes o
listas de correo más especializadas, que tengan que ver con la actividad que
normalmente desarrollas. Muchas empresas van en busca de profesionales
independientes en estas redes.
6. Actualidad. Asigna
un tiempo fijo a la semana que dedicarás a tu propia formación, y respétalo como si de
otro proyecto se tratase. Piensa en cuáles son tus puntos débiles, qué temas te
gustaría reforzar, y ve por ellos.
7. Una vez
captes la atención de los primeros clientes, debes atender a
todas sus sugerencias y ofrecerles las soluciones que
buscan. Además, será necesario que establezcas unos horarios de trabajo que te
permitan organizar todo el trabajo pues, aunque las funciones no se realicen en
una oficina, necesitan de una planificación y unos tiempos.
8. Establecer
precios. Otro
factor fundamental es informarse acerca de los precios del mercado en la
actividad realizada y, en caso de ser posible, ofrecer los más económicos como
valor añadido a tu trabajo.
9. Fidelización. Además de mantenerte informado sobre las
nuevas tendencias, debes ofrecer a tus clientes nuevas posibilidades que les
mantengan fieles a tu trabajo.
10. Si te encuentras en una época de poco trabajo, y aún no
quieres darte unas vacaciones, visita las ofertas de trabajo freelance en busca de
actividades que puedas desarrollar. Seguramente no sean las mejor pagadas, pero
si te ves apurado, siempre puedes recurrir a ellas para obtener algo de
liquidez y darte a conocer aún más.
11. Es
importante que fijes límites, para ti y respecto a los demás. Trabajar freelance tiene múltiples
beneficios, uno de ellos es la flexibilidad y el hecho de que tú serás tu
propio jefe pero no debes olvidar que para tener éxito esa libertad debe tener sus límites.
Además, debes
recordarles a quienes te rodean que el hecho de estar trabajando en tu casa no implica que estarás
disponible para todo el mundo y cuando lo deseen.
viernes, 17 de agosto de 2012
Ocho errores que comete un freelance poco profesional
Queremos profundizar precisamente en las malas prácticas y en esos errores de bulto que pueden costarnos un buen trabajo freelance.
Un portfolio de baja calidad
Un portfolio de baja calidad, o que esté por debajo de la media de nuestro sector, puede conseguir espantar a más de un cliente. Y no sólo hablamos de que la calidad del trabajo sea mala, sino que a lo mejor los trabajamos que incluimos son antiguos, o no pone de relieve las características que se están pidiendo en el trabajo para el que nos hemos preparado.
O peor aún, que intentemos vendernos en el mundo del trabajo freelance sin tener nada que mostrar.
Sin respuesta
Aunque parezca mentira, la gestión del correo electrónico no suele ser uno de los puntos fuertes para muchos freelancers, especialmente para los más “creativos”. Y es una pena porque muchas veces llegan muchos mails en los que se pide más información o en los que se contacta para un posible trabajo desde casa y se quedan sin responder, o se responden tarde y mal.
A veces esto se produce cuando el freelance tiene una alta carga de trabajo para profesionales, sin pensar en que aunque no pueda asumir un encargo extra, sí que puede crear una relación que puede ofrecer frutos más adelante. La solución más sencilla es reservar un espacio cada día para gestionar el correo electrónico, echando mano de todas esas buenas prácticas de las que tantas veces os hemos hablado.
Errores tipográficos
Controla que tu página Web, tu blog corporativo, los e-mails que mandas, etc. no contengan no sólo ningún error ortográfico sino también tipográfico. Cualquier errata que contengan se disparará como una alarma en nuestro posible cliente, ya que si cometemos esos errores al “vendernos”, ¿Qué haremos con su encargo?
Sin referencias
Conseguir buenas referencias forma parte del proceso de construir nuestra marca personal. Si nadie está dispuesto a decir públicamente que hemos hecho un buen trabajo freelance, que somos serios y profesionales, que cumplimos con la entrega, etc. daremos una impresión amateur y podemos alejar a más de un posible cliente.
No lo comprendes
Después de un intercambio de opiniones, tu posible cliente llega a la conclusión de que no eres capaz de comprender qué es lo que te está pidiendo o que no eres capaz de adaptarte a sus necesidades.
Esto puede producirse cuando al querer ahorrar tiempo en tu gestión de correo electrónico, haces una lectura diagonal de los mails que te llegan, enviando como contestación respuesta pre-definidas y genéricas, que no tienen en cuenta una problemática concreta.
No sabes venderte
El trabajo desde casa por internet tiene muchísima competencia así que tienes que preguntarte esto: ¿Por qué eres el mejor en tu campo? ¿Por qué eres el profesional perfecto para llevar adelante ese encargo? Hay miles de freelancers “ahí fuera” que hacen lo mismo que tú así que...¿Por qué debería confiar en ti?
Cuidado con las redes sociales
Las redes sociales son por supuesto una de las mejores herramientas que tienen los que tiene un trabajo freelance para promocionarse, pero también son herramientas que les dejan “expuestos”. Muchos clientes van a querer investigar nuestra reputación on-line antes de apostar por nosotros.
Cuidar al máximo la imagen que estamos trasladando a la Red es fundamental, porque un pequeño error puede hacer que paguemos meses de buen trabajo y dedicación.
Falta de entusiasmo
Cuando las aptitudes profesionales y las habilidades de varios de los freelancers que se postulan ante vacantes de empleo son similares, entran en cancha otros factores.
Uno de los más decisivos es el entusiasmo que muestre el profesional por el proyecto que se le está presentando. Alguien que esté desando ponerse manos a la obra y que demuestre que realmente quiere el proyecto, tiene muchas posibilidades de conseguirlo.
viernes, 29 de junio de 2012
Cómo relanzar tu carrera como freelance
La carrera como trabajo freelance no es precisamente un camino de rosas y
seguramente a más de uno, se le haya atragantado en algún momento de su
vida. Por este motivo, más que a abandonar, te animamos a relanzar tu carrera como profesionales independientes y para ello, te mostramos algunos consejos sobre los que poder trabajar.
1. Aumenta tus tarifas
Aumentar nuestras tarifas puede sonar como mínimo contradictorio, en
un momento de crisis económica como el actual. No obstante, si
consideras que tu trabajo para freelance está por encima de la media, tus tarifas
también deberían estarlo, sobre todo porque a los buenos cliente no les importa pagar ese “extra” que desprenden los productos de calidad.
2. Evita los clientes problemáticos
Los conoces de sobra. Puedes sentirlos incluso desde la primera
llamada. Sabes desde el principio que “ese cliente me va a traer
problemas”. Evítalos como si fuera la peor de las enfermedades, incluso
aunque creas que los necesitas para “sobrevivir”. Recurre a ellos en
última instancia, cuando hayas descartado cualquier otra posibilidad.
3. Reflexiona sobre tu carrera
Tómate un día “libre” para reflexionar sobre tu carrera como trabajador freelance. Intenta determinar hacia dónde te diriges como profesional y hacia dónde te gustaría estar dirigiéndote en realidad. Toma las medidas necesarias para corregir tu dirección.
4. Decídete por un nicho
No se puede ser el mejor en todo. Puede que tengas conocimiento de
HTML, CSS, WordPress, Joomla, Drupal, PHP, etc. y que ofrezcas a tus
clientes todo tipo de productos, porque al diversificar piensas que tu
cartera será mayor.
Sin embargo, si te centras en dos o tres productos, la calidad de tu trabajo por internet será mucho mayor, los clientes lo apreciarán y podrás aplicar el punto 1. de esta lista.
5. Establece alianzas
Una vez que te has dado cuenta de que trabajas mejor centrándote en
un nicho, puede que te encuentres con clientes que no entiendan por
ejemplo que diseñas pero no eres programador php freelance su página web, o viceversa.
Intenta contactar con otros freelancers especializados para crear
alianzas y ofrecer un producto más completo.
6. ¿Cómo trabajan los demás?
Por descontado no eres el único profesional freelance del mundo y probablemente,
tampoco eres el mejor. Intenta pasar tiempo con otros freelancers. Descubre cómo trabajan, cuáles son sus rutinas, aprende aquellas cosas que hacen mejor que tú.
7. Establece un espacio de trabajo tranquilo
Quizás te “motive” trabajar con cierta música de fondo, pero lo que
sin lugar a dudas afecta a tu productividad es que además de esa “música
de fondo” tengas encendida la televisión, escuches el partido de tu
equipo favorito por la radio y que en tu casa haya más personas “de las
necesarias” interrumpiendo tu trabajo en casa a cada momento.
8. Encuentra tu principal fortaleza
¿Qué es lo que te diferencia de lo miles de freelancers que compiten
directamente contigo, incluso en tu mismo nicho? Todos prometen ser lo
mejores en comunicación, todos prometen cumplir con los plazos de entrega, y ser fabulosos en su terreno pero además de estos lugares comunes…¿qué es lo que te diferencia?
9. Leer
Leer es una de las claves de tu éxito como freelance. Al leer puedes
descubrir mejores ideas para tu trabajo desde casa por internet, puedes adquirir nuevas
habilidades, o incluso incorporar un nuevo enfoque a tu carrera profesional.
10. Da el primer paso
¿Cuándo fue la última vez que llamaste a uno de tus clientes para
preguntarle como le habían ido las navidades? Intenta mantener una
política de comunicación activa, y reserva un tiempo de la semana para hacer esas “llamadas de rigor” que hagan ver que sigues activo.
11. ¿Has probado el Co-working?
Si en casa no encuentras la tranquilidad suficiente para trabajar, o
si trabajas mejor rodeado de otras personas, quizás deberías probar a
trabajar en un centro de Co-working.
12. Tu propio proyecto Open-Source
Buena parte de tu trabajo como freelance consiste en ser un gran
relaciones públicas, conocer a las personas indicadas, esas que te
pueden ayudar cuando lo necesitas o que te pueden presentar a un posible cliente. Una buena forma de comenzar a conocer a esas personas es creando tu propio proyecto “Open-Source” e implicando a la comunidad.
13. Repasa tus contratos
¿Cuándo fue la última vez que repasaste o que leíste la “letra
pequeña” de esos contratos que haces firmar a tus clientes? Sí, esos
contratos en los que, entre otras cosas estableces plazos de entrega,
cláusulas por las que puedes abandonar un encargo, etc. Tómate un tiempo
para repasarlas de nuevo e introduce los cambios que consideres necesarios.
viernes, 8 de junio de 2012
Lo peor que te puede pasar como Freelance
Este artículo habla sobre aquellos errores que podemos cometer una o dos veces cuando somos principiantes, pero que nos pueden condicionar el resto de nuestra carrera si no prestamos la suficiente atención.
1. Trabajar sin contrato
Por supuesto, todos los que tienen trabajos para freelance que empiezan, sobre todo cuando no tienen una cartera de clientes consolidada, tienden a “cobrar en negro”, y damos por supuesto que en estos casos no hay ningún tipo de contrato más allá de una mera formalización verbal.
Sin embargo, si realmente nos queremos dedicar a nuestra profesión, esto tiene que cambiar lo más rápidamente posible. Nunca nos van a tomar en serio a menos que seamos profesionales independientes, que emitamos nuestras propias facturas y coticemos a la seguridad social por ello.
Sin estos pre requisitos básicos, siemrpe estaremos en una posición de inferioridad manifiesta con respecto a nuestros clientes y tarde o temprano nos lo van a hacer pagar.
2. Trabajar para cualquier cliente
A menudo, el hecho de que estemos “cortos de efectivo”, nos lleva a ignorar deliberadamente todas las señales negativas que nos está enviando un potencial cliente.
Desde el primer momento vemos los riesgos que puede representar trabajar para él, lo complicadas que pueden volverse las situaciones, o lo mucho que vamos a tener que pelear para que nos paguen lo justo… pero necesitamos el dinero y aceptamos el encargo.
Cuando más tarde las cosas parecen ir mejor porque hemos conseguido otros clientes, nos damos cuenta que seguimos enganchado a ese primer encargo que nunca debimos aceptar.
3. No cumplir con los plazos de entrega, no acudir a las citas
Uno de los principales errores que cometen los que poseen un empleo desde casa es olvidarse del hecho de que en el 99% de los casos, el cliente tiene la razón.
De hecho, si hay algo que puede achacársele a este colectivo es que en demasiadas ocasiones es poco formal y falla al cumplir con las expectativas mínimas que le son exigibles: que entregue su trabajo a tiempo y que esté disponible cuando se le necesita.
Por si esto fuera poco, muchos, imbuidos por una especie de “aura de gurú” llegan incluso a menospreciar el trabajo para profesionales que se les está encargando, apoyándose en una teórica falta de conocimientos técnicos del cliente que encarga el mismo.
La falta de profesionalidad y el exceso de vanidad son dos de las peores prácticas en las que podemos caer, dos de las prácticas (terriblemente comunes) que debemos evitar a toda costa.
4. Comenzar a trabajar sin cobrar una parte por adelantado
Este suele ser un error muy común en el mundo de ofertas freelance España y en cualquier país del mundo y que suelen cometer tanto los que empiezan como los más experimentados. Siempre que aceptemos un encargo deberíamos estar en posición de negociar un anticipo, especialmente si no se trata precisamente de un proyecto corto.
Esto no debe interpretarse como una falta de confianza hacia el cliente, sino de hacerle saber que se ha comprometido con nosotros, que ha contratado un servicio profesional.
El cliente sabe desde el primer momento que está pagando por el tiempo y el trabajo de alguien y va a sentirse mucho más interesado porque la comunicación y el flujo de trabajo sea de la mejor forma posible.
5. Cobrar poco
La inseguridad inherente a los trabajos freelance debe reflejarse en nuestras tarifas. Cuando cobramos poco y seguimos una política de “tirar los precios” no sólo nos estamos devaluando como profesional frente a los ojos de nuestros clientes (que no van a dudar a la hora de aprovecharse de nosotros) sino que estamos devaluando el trabajo de todo el colectivo, de toda nuestra profesión.
De hecho, los “profesionales” que se anuncian cobrando la mitad que otros, ofertando tarifas ridículas, suelen ser vistos con muy malos ojos dentro de su profesión, despiertan no pocas animadversiones y a la larga pueden encontrar más de una puerta cerrada.
6. Asumir una carga de trabajo excesiva
Una de las consecuencias de incurrir en el error anterior es que para mantener un nivel de vida digno, vamos a tener que asumir muchos más encargos que otros profesionales freelance que se anuncie a precios razonables.
Por otro lado, es probable que este asumir un trabajo excesivo nos vaya a llevar directamente hacia el error número tres (no cumplir con los encargos, plazos de entrega, citas, etc.).
Consecuencia de todo lo anterior es que después de un tiempo cometiendo los errores 3, 5 y 6, encontraremos nuestra reputación más que devaluada y sobre una carrera que podía ser prometedora, se proyectarán largas sombras.
7. No incluir una clásula de penalización en caso que el cliente quiera romper con nosotros
No vamos a engañarnos. Las cosas, por muy buenos que seamos, no siempre funcionan como deberían. A veces el cliente no termina gustarle cómo estamos trabajando, o quizás ha conocido a otra persona que considera que podría hacer las cosas mejor, independientemente de que nuestro trabajo sea bueno.
Un freelance profesional es el que sabe anticiparse a estos teóricos/posibles contratiempos, y por eso incluye en el contrato que le une a su cliente una cláusula en el que el cliente se compromete a pagar un tanto por ciento de todo el encargo si éste decide poner fin a la relación contractual antes de que finalice el proyecto.
8. Entregar el trabajo antes de haber cobrado
En demasiadas ocasiones muchos diseñadores gráficos, programador php freelance, periodistas, etc. se han llevado las manos a la cabeza cuando han descubierto que esa empresa que había contratado sus servicios, no tenía ninguna intención de pagar.
Y lo que es peor. En más de una ocasión han constantado que esto iba a ser así después de haber entregado el trabajo. Como norma general nunca hay que entregar todo el proyecto hasta que no tengamos la garantía que vamos a cobrar por nuestro esfuerzo.
Bien porque hemos recibido un anticipo, bien porque se trata de una empresa con la que ya hemos trabajo con anterioridad, cualquier nuevo cliente debemos ponerlo “en cuarentena” porque nunca sabemos qué puede pasar (a menos que sea una empresa de reputación notoria).
¿Significa esto que debemos “chantajear” al cliente? Ni mucho menos. El diseñador siempre debe por ejemplo, enviar su trabajo con una marca de agua que sólo eliminará después de haber cobrado; el periodista sólo anticipará la mitad de ese reportaje tan extenso que está preparando, etc. En definitiva, sólo es profesional que es capaz de visualizar los posibles escenarios a los que va a tener que enfrentarse, es aquél que a su vez, va a llegar más lejos.
viernes, 1 de junio de 2012
Cómo evaluar correctamente tu trabajo como freelance
Sobre la calidad de tu trabajo
- ¿Estás orgulloso de los proyectos en los que has trabajado?
- ¿Crees que los proyectos en los que has trabajado últimamente representan lo mejor de tu trabajo en casa?
- Si tuvieses que volver a empezar de nuevo, ¿Los harías de forma diferente?
- ¿Has trabajado en proyectos que estarías interesado en incluir en tu portafolio?
- ¿Cuál fue el proyecto en el que has disfrutado más a la hora de trabajar?
- ¿Qué proyecto supuso un desafío mayor?
- ¿Qué feedback has recibido de tus clientes?
- ¿Estás trabajando con los mismos clientes o con clientes recomendados por los anteriores?
Sobre tus finanzas personales
- ¿Consigues “llegar a fin de mes” con los ingresos que obtienes (de forma exclusiva) con tu actividad de trabajo para freelance?
- ¿Trabajas para dos o más clientes?
- ¿Dispones de algún sistema que te ayude a gestionar tus ingresos y gastos?
- ¿Experimentas dificultades a la hora de pagar los impuestos?
- ¿Dispones de un fondo de reserva en caso de emergencia o para gastos imprevistos?
- ¿Resultan tus tarifas competitivas comparadas con el resto de tu sector?
- ¿Aplicas tarifas adicionales en caso de tener un encargo urgente o cuando tienes que trabajar más de lo previsto?
- ¿Cuándo fue la última vez que subiste tus tarifas?
Sobre tu estilo de vida
- ¿Cuántas veces has trabajado “más de lo necesario” durante los últimos seis meses?
- ¿Respetas un horario de trabajo fijo y regular?
- ¿Tienes suficiente trabajo como para mantenerse ocupado la mayor parte del tiempo?
- ¿Has podido concederte unas pequeñas vacaciones en los últimos seis meses?
- ¿Con qué frecuencia tu vida personal/familiar interfiere en tu trabajo por internet desde casa?
- ¿Cómo es de confortable tu espacio de trabajo?
- ¿Tienes todo lo que necesitas para trabajar fuera de casa?
- ¿Con qué frecuencia tienes que renunciar a tu ocio por “culpa” de tu trabajo?
Sobre tus habilidades y herramientas de trabajo
- ¿Has aprendido algo nuevo sobre tu sector o algo que te va a ayudar a mejorar en tu trabajo?
- ¿Crees que tus conocimientos están al día?
- ¿Cuál crees que es el área o la materia en la que más deberías profundizar para mejorar en tu trabajo como freelance?
- ¿Dispones de todas las herramientas informáticas que necesitas? ¿Están actualizadas?
- ¿Trabajas con un equipo que responde a tus necesidades?
- ¿Dispones de una buena conexión a Internet?
- ¿Dispones de un sistema de telefonía (fijo, móvil, tarifas de datos, terminales) que se adapta a lo que necesitas?
Sobre la calidad de tu networking
- ¿Tienes una presencia profesional en las redes sociales?
- ¿Incluye esa presencia tanto Facebook como LinkedIn y Twitter?
- ¿Dispones de tu propia “marca personal”?
- ¿Tienes un blog una web propia?
- ¿Participas de forma activa en eventos relacionados con tu sector?
- ¿Tienes una buena red de contactos dentro de tu campo profesional?
- ¿Dispones de una Newsletter personal con la que promocionar tus servicios?
- ¿Cuántos proyectos te ha proporcionado cultivar tu estrategia de networking?
- ¿Recomiendas el trabajo de otros profesionales?
- ¿Has realizado alguna vez alguna acción publicitaria o promocional?
Sobre tus objetivos
- Al convertirte en trabajador freelance ¿Se han cumplido tus expectativas?
- ¿Eres feliz con lo que estás haciendo?
- Si pudieses cambiar algo de tu negocio ¿qué es lo primero que cambiarías?
- ¿Qué cursos de formación o la lectura de qué libros te podrían ayudar a mejorar como freelance?
- ¿Dónde te ves dentro de un año?
- ¿Qué pasos crees que tienes que dar para cumplir con tus objetivos a medio plazo?
- ¿Qué ves más allá de tu trabajo trabajo desde casa por internet?
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