martes, 18 de septiembre de 2012

Freelance: ¿Tienes lo que hay que tener?


Son muchos los que piensan que cualquiera puede dar el paso y convertirse, de la noche a la mañana, en freelance. Muchos de los que piensan así, y dan “el salto” a ciegas, descubren antes o después, que las cosas no son tan fáciles como parecen.
Como en cualquier otro trabajo, el trabajo freelance ha de reunir una serie de prerequisitos básicos, independientemente del sector en el que esté especializado, que incluyen entre otras habilidade de comunicación y capacidad de auto promoción.
Requisitos básicos
Una habilidad
Lo primero que debemos poseer antes de si quiera considerar entrar en el mundo freelance, es una habilidad que podamos vender, que el mercado demande. Quizás seamos los mejores construyendo maquetas de barco, pero puede que no haya demasiado “público” interesado en comprar este tipo de producto. 
Conocimientos empresariales
Toda persona que tenga un trabajo freelance que quiera hacer de su pasión algo más que un hobby debería disponer de ciertos conocimientos básicos sobre el mundo empresarial, su mercado/sector, contabilidad y gestión de una empresa, etc. Con esto no queremos decir que necesitemos ser licenciados en Admnistración y Dirección de Empresas pero al menos, deberíamos tener nociones básicas cómo funciona una pyme.

Networking
Networking, la capacidad de relacionarnos y tejer redes de contactos que puedan proporcionarnos con regularidad proyectos y objetivos en los que trabajar, es una de las habilidades críticas que cualquier freelance ha de desarrollar si quiere dedicarse plenamente a su profesión. Como freelancers, sólo somos un nombre, por lo que será nuestra reputación, lo que cuenten de nosotros, lo que nos proporcionará (o no) clientes.
Tiempo
Muchos deciden tener un trabajo freelance únicamente a tiempo parcial o los fines de semana. Hay que tener en cuenta que el tiempo es uno de los activos más importantes con los que hemos de contar si queremos progresar en este campo. Si no somos capaces de garantizar una dedicación constante a nuestra labor como freenlancer es mejor no empezar. No importa si son cinco, dos o ocho horas al día, hemos ser capaces de manejar el tiempo de la misma forma que lo hacemos en un trabajo “normal”.
Habilidades personales
Compromiso
Sólo triunfaremos si somos capaces de comprometernos con nuestro trabajo desde casa. Para el freelance, los inicios son duros, mucho más duros que en cualquier otro trabajo en el que recibe una nómina a final de mes. Sólo si estamos absolutamente convencidos de lo que hacemos, somos tenaces, y nos nos importa trabajar muchas horas seremos capaces de sobrevivir a la primera etapa.
Capacidad de promoción
El éxito de nuestro “trabajo desde casa por internet” está íntimamente relacionado con la capacidad que tengamos para promocionarlo. El marketing personal, y dedicar tiempo a construir nuestra imagen de marca son tareas esenciales para darnos a conocer. Al principio, deberemos dedicar casi tanto tiempo en trabajar en nuestros proyectos como en trabajar en nuestra identidad corporativa, nuestra imagen de marca y nuestras relaciones públicas.
Capacidad de organización
El perfil de un freelance con éxito responde necesariamente al de una persona organizada, con capacidad de planificación a corto pero también a largo plazo. Es una persona que en cualquier momento sabe acceder a la información que necesita, que no “pierde los papeles (en sentido literal y metafórico)” y que dispone, en caso de que las cosas se tuerzan, de un plan B.
Capacidad de comunicación
Comunicar es tener la habilidad necesaria para transmitir nuestro mensaje, nuestra idea y convencer al que nos escucha. Podemos ser muy buenos en una tarea, pero si no somos capaces de contarla, de “venderla” no progresaremos demasiado.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

10 razones por las que no deberías ser freelance


No nos vamos a engañar. Este no es el mejor momento para dejar nuestra empresa y dar el salto al mundo del freelancing. Y no sólo porque la crisis económica parece que no anima a emprender una nueva “vida profesional” sino porque seguramente muchos no se han planteado lo que esto implica.
Si en otros artículos hemos comentado las ventajas y lo que tenemos que tener en cuenta para ser un buen freelance, en esta ocasión os ofrecemos diez razones para “desanimarlos”, porque no todo es tan bonito como muchos quieren “vender”. 
1. Piensas que es mejor que trabajar para una empresa
Uno de los principales errores que podemos cometer es que nuestra vida con un trabajo freelance va a ser más fácil que trabajar para nuestra empresa. Muchos piensan que al no tener que “pelearse” con sus jefes o con sus compañeros de trabajo, pueden obtener “libertad total” para trabajar en lo que realmente les apasiona.
Sin embargo, no tienen en cuenta que sobre todo durante los primeros años, la mayoría de los freelacers no pueden realmente escoger los proyectos en los que quieren trabajar. Básicamente tienen que trabajar en “lo que salga” y ese “lo que salga” puede ser mucho menos agradable/divertido de lo que podían imaginar en un principio.
Además, al no tener jefe o compañeros de trabajo, pierden también el apoyo que podían recibir de los mismos cuando se encontraban atascados en un proyecto. Nadie a quien preguntar, nadie en quien delegar ciertas tareas…
2. Falta de experiencia
Algunas personas recién egresadas de la universidad llegan a la conclusión que lo mejor que pueden hacer es “montárselo por su cuenta” y salir al mercado en busca de sus primeros clientes. Aunque para muchos puede ser una buena idea, la experiencia es un grado y en el mundo de los freelancers pesa más que en otros sectores.
En este sentido, la mayoría de nuestros posibles clientes nos pedirán que les mostremos el trabajo que hemos desarrollado para otros clientes. Aunque podemos mostrar ciertos trabajos que hemos hecho de forma personal para “inaugurar” nuestro portfolio, esto no es comparable a “vender” el hecho de que ya hemos trabajado para otras empresas.
Haber trabajado con anterioridad para otros clientes demuestra además que somos capaces de comprometernos con un cliente, que respetamos los plazos, que trabajamos de forma seria, etc. Si todo lo que tenemos en nuestro portfolio son proyectos personales, el cliente no puede hacerse a la idea de cómo es nuestra forma de trabajar.
3. Desconocimiento del mundo de los negocios
Cuando nos lanzamos al mundo del trabajo desde casa por internet hay que tener presente que además de ser muy bueno en nuestro ámbito debemos de tener conocimientos sobre facturación, marketing, relaciones públicas, fiscalidad y otra serie de habilidades de las que no nos teníamos que preocupar cuando trabajábamos para una empresa.
Es cierto que podemos contar con los servicios de una gestoría para muchas de estas cuestiones pero puede que si estamos empezando no nos podamos permitir contratar demasiados servicios. Además, muchas cosas deberemos hacerlas por nosotros mismos y eso nos robará tiempo de nuestro trabajo principal.
4. Necesitas obtener beneficios
Debemos afrontar toda una serie de gastos derivados del mantenimiento de nuestro propio trabajo en casa. Hay que tener en cuenta que tampoco vamos a contar con vacaciones pagadas, que el desempleo sigue siendo una cuestión bastante nebulosa y que no podremos darnos de baja por enfermedad.
5. No pienses que vas a ganar más dinero (al principio)
Muchos de los profesionales que deciden dar el salto al mundo del freelancing lo hacen porque piensan que van a ganar mucho más dinero. Al poder establecer sus propias tarifas y no tener que someterse a la “política” de la empresa es normal pensar que las condiciones económicas que pueden obtener serán mucho más ventajosas.
Aunque esto en parte es verdad, hay que tener en cuenta que deberán de costear equipos informáticos (y su mantenimiento), software dedicado y otras herramientas necesarias para el desarrollo de su actividad profesional. Además hay que tener en cuenta que no todas las horas que empleamos en el desarrollo de un proyecto son facturables. Por ejemplo, no podemos facturar nuestros clientes todo el tiempo que empleamos realizando trabajo administrativo.
Si por ejemplo nos equivocamos, perdemos nuestro trabajo y tenemos que volver a empezar, tampoco podemos facturar esas horas, porque el error es nuestro.
6. Falta de autodisciplina 
Si no somos disciplinados en nuestro “trabajo corporativo” difícilmente lo seremos al trabajar desde casa. Aunque cuando trabajamos para una empresa este extremo puede no ser dramático, cuando lo hacemos para nosotros mismos se vuelve en una cuestión crucial. Si pasamos más horas conectados a las redes sociales, leyendo e-mails y viendo la televisión que trabajando difícilmente vamos a llegar a fin de mes.
En este sentido, si pensamos que somos incapaces de someternos a una disciplina estricta, es mucho mejor que sigamos trabajando para nuestra empresa, donde tendremos más flexibilidad.
7. No amamos nuestro trabajo
Es difícil encontrar a personas a las que realmente les encante su trabajo. La inmensa mayoría acude a diario a trabajar con el único objetivo de llegar a fin de mes y poder permitirse algún lujo ocasional. No se despiertan cada mañana pensando en lo afortunados que son por estar en una empresa X haciendo lo que siempre han querido hacer.
Como en el caso anterior, si bien esto no es realmente tan importante cuando trabajamos en una empresa, si vamos a trabajar por nuestra cuenta se convierte en un elemento de la máxima importancia. No vamos a luchar por nuestro trabajo si realmente no nos apasiona lo que hacemos. Si nuestro trabajo nos aburre o incluso si nos desmotiva, trabajar por nuestra cuenta es la peor idea que podemos tener.
8. Muchas más horas de trabajo
Si vamos a empezar a trabajar por nuestra cuenta hay que tener muy claro que no vamos a sobrevivir si nos limitamos a la clásica jornada de ocho horas. Lo normal es que al menos durante los primeros años nos veamos obligados a trabajar de 12 a 16 horas diarias durante cinco días a la semana o incluso más.
9. Falta de espacio
Evidentemente vamos a necesitar un sitio en el que trabajar. No es necesario que dispongamos de nuestra propia oficina, pero al menos deberíamos contar con un espacio que utilicemos exclusivamente para trabajar. La idea de sacar adelante nuestro negocio desde el salón de nuestra casa sólo va a complicarnos la vida.
Además tenemos que tener en cuenta que vamos a perder el contacto diario con muchas personas, por lo que no es raro que después de la euforia inicial nos sintamos un tanto aislados de lo que se “cuece” fuera de nuestro hogar.
10. No sabemos dónde encontrar clientes
Aunque hemos dejado este punto para el final, probablemente sea el que más tengamos que tener en cuenta antes de lanzarnos a la aventura. Lo ideal es que antes de salir de nuestra empresa contemos con algunos clientes para poder empezar desde el minuto uno. Si no es así y además no tenemos muy claro cómo podemos llegar a posibles clientes es mejor que nos dediquemos a otra cosa, porque lo vamos a pasar realmente mal.

viernes, 24 de agosto de 2012

Consejos para trabajar como freelance


La aparición de las nuevas tecnologías y el mayor acceso a Internet han posibilitado la creación de nuevas oportunidades laborales. Hoy puedes trabajar desde casa en lo que te gusta como freelancer.
Trabajar por cuenta propia es, como mínimo, una experiencia realizadora. Eso sí, nadie te dirá que es sencillo. Evidentemente es mucho más cómodo trabajar en un horario impuesto y en unas tareas designadas por otros.
Tendrás que prepararte, entre otras cosas, para realizar ciertas tareas que no están directamente relacionadas con el desarrollo en sí mismo, tales como la búsqueda de clientes, la gestión y seguimiento de pago de las facturas, algo de contabilidad, y otras actividades con las que deberás lidiar te guste o no.
En este artículo voy a tratar de ofrecerles algunos consejos personales que recomendaría seguir a cualquiera que desee aventurarse a entrar en el mundo del trabajo freelance.

1. En primer lugar, ponte un horario y cúmplelo; como en cualquier otro trabajo para profesionales, necesitarás invertir un determinado número de horas para obtener un beneficio económico suficiente. Si persigues obtener una vida personal plenamente compatible con tu trabajo, el fijar un máximo número de horas que dedicarás a tu vida profesional es casi indispensable.

2. Debes ser organizado. Es vital que como freelancer establezcas una estructura o sistema de trabajo, tal como si fueras un trabajador independiente ya que no debes perder de vista nunca que te pagarán por tu trabajo.

3. Resulta imprescindible preparar la documentación necesaria para presentar nuestro trabajo y que, de este modo, empresas o particulares nos conozcan y decidan contratarnos. Dependiendo de la actividad realizada, se dispondrá de portafolios con ejemplos de las funciones realizadas, un book de fotografías en caso de ser fotógrafo y, por supuesto, un currículum actualizado en el que se especifiquen tanto los conocimientos como la experiencia laboral.

4. Deberás ser profesional. Esto determinará la forma en la que serás visto por quien te contrate y además cómo te sentirás respecto a tus trabajos.  

5. Los contactos son fundamentales sobre todo para aquellos que se inician como profesional freelance. Es importante crear una base de datos que recoja a las empresas que podrían estar interesadas en nuestra labor y, en caso de contar con contactos procedentes de antiguas experiencias profesionales, incorporarlos.

Crea un perfil en LinkedIn, Xing  u otras redes de contacto profesional, agrega a todo aquel que conozcas, e intenta completar tu currículum lo más detalladamente que te sea posible en ellos. Busca también aquellos grupos relacionados con tus conocimientos, y únete a ellos.

Por último, date de alta también en redes o listas de correo más especializadas, que tengan que ver con la actividad que normalmente desarrollas. Muchas empresas van en busca de profesionales independientes en estas redes.

6. Actualidad.  Asigna un tiempo fijo a la semana que dedicarás a tu propia formación, y respétalo como si de otro proyecto se tratase. Piensa en cuáles son tus puntos débiles, qué temas te gustaría reforzar, y ve por ellos. 

7. Una vez captes la atención de los primeros clientes, debes atender a todas sus sugerencias y ofrecerles las soluciones que buscan. Además, será necesario que establezcas unos horarios de trabajo que te permitan organizar todo el trabajo pues, aunque las funciones no se realicen en una oficina, necesitan de una planificación y unos tiempos.

8. Establecer precios. Otro factor fundamental es informarse acerca de los precios del mercado en la actividad realizada y, en caso de ser posible, ofrecer los más económicos como valor añadido a tu trabajo.

9. Fidelización. Además de mantenerte informado sobre las nuevas tendencias, debes ofrecer a tus clientes nuevas posibilidades que les mantengan fieles a tu trabajo.

10. Si te encuentras en una época de poco trabajo, y aún no quieres darte unas vacaciones, visita las ofertas de trabajo freelance en busca de actividades que puedas desarrollar. Seguramente no sean las mejor pagadas, pero si te ves apurado, siempre puedes recurrir a ellas para obtener algo de liquidez y darte a conocer aún más.

11. Es importante que fijes límites, para ti y respecto a los demás. Trabajar freelance tiene múltiples beneficios, uno de ellos es la flexibilidad y el hecho de que tú serás tu propio jefe pero no debes olvidar que para tener éxito esa libertad debe tener sus límites.
Además, debes recordarles a quienes te rodean que el hecho de estar trabajando  en tu casa no implica que estarás disponible para todo el mundo y cuando lo deseen. 

viernes, 17 de agosto de 2012

Ocho errores que comete un freelance poco profesional


Queremos profundizar precisamente en las malas prácticas y en esos errores de bulto que pueden costarnos un buen trabajo freelance.

Un portfolio de baja calidad

Un portfolio de baja calidad, o que esté por debajo de la media de nuestro sector, puede conseguir espantar a más de un cliente. Y no sólo hablamos de que la calidad del trabajo sea mala, sino que a lo mejor los trabajamos que incluimos son antiguos, o no pone de relieve las características que se están pidiendo en el trabajo para el que nos hemos preparado.
O peor aún, que intentemos vendernos en el mundo del trabajo freelance sin tener nada que mostrar.

Sin respuesta

Aunque parezca mentira, la gestión del correo electrónico no suele ser uno de los puntos fuertes para muchos freelancers, especialmente para los más “creativos”. Y es una pena porque muchas veces llegan muchos mails en los que se pide más información o en los que se contacta para un posible trabajo desde casa y se quedan sin responder, o se responden tarde y mal.
A veces esto se produce cuando el freelance tiene una alta carga de trabajo para profesionales, sin pensar en que aunque no pueda asumir un encargo extra, sí que puede crear una relación que puede ofrecer frutos más adelante. La solución más sencilla es reservar un espacio cada día para gestionar el correo electrónico, echando mano de todas esas buenas prácticas de las que tantas veces os hemos hablado.

Errores tipográficos

Controla que tu página Web, tu blog corporativo, los e-mails que mandas, etc. no contengan no sólo ningún error ortográfico sino también tipográfico. Cualquier errata que contengan se disparará como una alarma en nuestro posible cliente, ya que si cometemos esos errores al “vendernos”, ¿Qué haremos con su encargo?

Sin referencias

Conseguir buenas referencias forma parte del proceso de construir nuestra marca personal. Si nadie está dispuesto a decir públicamente que hemos hecho un buen trabajo freelance, que somos serios y profesionales, que cumplimos con la entrega, etc. daremos una impresión amateur y podemos alejar a más de un posible cliente.

No lo comprendes

Después de un intercambio de opiniones, tu posible cliente llega a la conclusión de que no eres capaz de comprender qué es lo que  te está pidiendo o que no eres capaz de adaptarte a sus necesidades.
Esto puede producirse cuando al querer ahorrar tiempo en tu gestión de correo electrónico, haces una lectura diagonal de los mails que te llegan, enviando como contestación respuesta pre-definidas y genéricas, que no tienen en cuenta una problemática concreta.

No sabes venderte

El trabajo desde casa por internet tiene muchísima competencia así que tienes que preguntarte esto: ¿Por qué eres el mejor en tu campo? ¿Por qué eres el profesional perfecto para llevar adelante ese encargo? Hay miles de freelancers “ahí fuera” que hacen lo mismo que tú así que...¿Por qué debería confiar en ti?

Cuidado con las redes sociales

Las redes sociales son por supuesto una de las mejores herramientas que tienen los que tiene un trabajo freelance para promocionarse, pero también son herramientas que les dejan “expuestos”. Muchos clientes van a querer investigar nuestra reputación on-line antes de apostar por nosotros.
Cuidar al máximo la imagen que estamos trasladando a la Red es fundamental, porque un pequeño error puede hacer que paguemos meses de buen trabajo y dedicación.

Falta de entusiasmo

Cuando las aptitudes profesionales y las habilidades de varios de los freelancers que se postulan ante vacantes de empleo son similares, entran en cancha otros factores.
Uno de los más decisivos es el entusiasmo que muestre el profesional por el proyecto que se le está presentando. Alguien que esté desando ponerse manos a la obra y que demuestre que realmente quiere el proyecto, tiene muchas posibilidades de conseguirlo.

martes, 17 de julio de 2012

10 habilidades para triunfar como freelance


Tanto si queremos dar el salto al mundo del trabajo freelance como si nos estamos planteando seriamente montar una pequeña start-up, necesitamos dominar una serie de habilidades básicas que no suelen aprenderse en los libros de texto.
Sólo la experiencia nos hará darnos cuenta que además de ser realmente buenos en nuestra área de especialización, deberemos ser buenos contables, saber gestionar y dirigir un proyecto e incluso, aprender a lidiar con impagos y morosos. Te mostramos algunas características que debes potenciar.
Serás el dueño de tu propia empresa
Lo primero que tienes que tener en cuenta es que dar el salto al mundo del trabajo freelance supone en la práctica, convertirte en el dueño de tu propia empresa, con todo lo que ello implica.
A partir de ahora toda la responsabilidad caerá encima de tus hombros lo cual quiere decir que serás el responsable directo de tus triunfos y de tus fracasos. Por un lado tendrás la oportunidad de crecer y gestionar tu negocio tal y como siempre has deseado, pero por el otro tendrás que enfrentarte a nuevas responsabilidades para las que quizás no estés preparado. 
Recuerda que como freelance desaparece la barrera entre jefe y empleado. Tú eres tu jefe pero también eres tu propio empleado. Una vez que asumes que esto va a ser así, estás casi preparado para dar el salto.
Contabilidad
Una de las tareas menos agradecidas a las que se tiene que enfrentar todo freelance es la contabilidad y gestión financiera de su nuevo negocio. 
Aunque buena parte de este “trabajo sucio” puedes ponerlo en manos de una gestoría, no te librarás de tener que registrar cada gastos que hagas, ordenar y clasificar tus facturas, aprender dónde y cómo puedes desgravar, guardar todos los tickets de compra, etc. Es aburrido y en ocasiones desesperante pero es una tarea de la que depende la viabilidad de tu nuevo negocio.
Reclamación de impagados
Tarde o temprano te vas a dar cuenta de que algunos clientes se demoran más de lo esperado en el pago, y poco a poco te vas a convertir en esa persona obligada a llamar todas las semanas reclamando facturas por pagar o que envía e-mails “intimidatorios”.
Como en el caso anterior, si las cosas te empiezan a ir muy bien siempre puedes contar con los servicios de un profesional que lo haga por tí pero… esa tarea ingrata siempre estará ahí.
Dirección de Recursos Humanos
Un negocio o empresa de éxito se caracteriza, entre muchas otras cosas, en que se preocupa por el bienestar de sus empleados. Facilitan la conciliación de su vida personal y profesional, les ofrecen beneficios sociales, jornadas más flexibles, etc.
En este caso tienes que tener en cuenta que tú eres el único recurso humano de tu empresa, y que esta no es razón para renunciar a lo que indicamos en el párrafo anterior. En primer lugar, tienes que saber encontrar un equilibrio entre tu tiempo personal y tu tiempo de trabajo desde casa, dejando muy claro desde el principio donde se encuentran los límites.
Entre otras muchas cosas debes de preocuparte además por mantener un espacio de trabajo productivo, controlar tu salud con chequeos anuales, hacer vida social con otros freelancers y clientes, etc.
Director de proyectos
Independientemente de cuál sean tus principales habilidades, resulta crítico que seas capaz de gestionar y dirigir un proyecto de forma adecuada. Deberás aprender a planificar, a establecer un timing y fechas de entrega realistas, a controlar y balancear la carga de trabajo, etc.
Afortunadamente hoy en día los autónomos y freelancers cuentan con un gran número de herramientas que puede ayudarle para tal fin. Gestores de tareas, agendas, calendarios, métodos de GTD, etc. cualquier programa de estas características puede ayudarnos a poner orden en nuestros proyectos.
 Servicio de atención al cliente
Aprender a dar un buen servicio de atención al cliente es probablemente una de las habilidades más importantes que debe desarrollar cualquier freelance que aspire a triunfar en su profesión.
Entender qué es lo que necesita nuestro cliente y saber comunicárselo de forma eficaz no es ya solamente una habilidad crítica, sino que es vital. Debemos aprender a gestionar sus quejar y reclamaciones, atendiendo a las que sean razonables sí, pero también saber decir NO cuando sea necesario.
Como en el caso de las empresa, un cliente contento es un cliente que repite y lo más importante aún:es un cliente que nos recomienda.
Comercial
Otra de las habilidades que pocos freelancers admiran, pero que son vitales para la viabilidad de todo negocio. Si no somos capaces de vender nuestras ideas, nuestras habilidades y en definitiva, nuestra persona, no tendremos ningún negocio al que aspirar.
Los mejores profesionales con un trabajo freelance son aquellos que saben atraer y rodearse de clientes potenciales, dominando el arte de “engancharlos” para colaborar en proyectos, trabajar juntos y convertirlos más tardes en nuevos y fieles clientes.
Experto en Social Media
Parecido a Comercial pero poniendo el foco en Internet y las redes sociales. Cada vez son más los autónomos y profesionales que hacen negocios en la Red y tienen su trabajo desde casa por internet. Tenemos que tener en cuenta que nosotros somos nuestra propia marca, por lo que debemos diseñarla y exponerla en Internet y las redes sociales si queremos llegar a un mayor número de potenciales clientes.
Facebook, Twitter, LinkedIn, etc. son sólo algunos de los canales en los que debemos estar, aunque no nos guste. Debemos tomarnos este aspecto como parte inherente de nuestra profesión y dedicar un tiempo cada día o cada semana para promocionarnos en estos nuevos canales.
Blogger
La mayoría de los freelancers creativos que acaban  por triunfar en su campo, cuentan con su propio blog personal. El blog es una herramienta estupenda para promocionar nuestro trabajo, para demostrar de qué somos capaces y cómo merece la pena invertir en nosotros.
Lo normal es que no obtengamos beneficios directos a través de nuestro blog, pero representa un valor intangible que no tiene precio, por su enorme capacidad para despertar la curiosidad y atraer a nuevos clientes y proyectos.
Técnico de mantenimiento
No sólo deberemos de preocuparnos por mantener nuestro espacio de trabajo limpio y ordenado, sino que además deberemos de preocuparnos de gestionar el mantenimiento de toda nuestra empresa.
Deberemos preocuparnos por aspectos como mantener al día nuestro ordenador, disponer de un buen sistema para gestionar nuestras copias de seguridad, asegurarnos que siempre disponemos de conexión a Internet, comparar cuales son las mejores tarifas de datos, etc.



viernes, 29 de junio de 2012

Cómo relanzar tu carrera como freelance

La carrera como trabajo freelance no es precisamente un camino de rosas y seguramente a más de uno, se le haya atragantado en algún momento de su vida. Por este motivo, más que a abandonar, te animamos a relanzar tu carrera como profesionales independientes y para ello, te mostramos algunos consejos sobre los que poder trabajar.



1. Aumenta tus tarifas

Aumentar nuestras tarifas puede sonar como mínimo contradictorio, en un momento de crisis económica como el actual. No obstante, si consideras que tu trabajo para freelance está por encima de la media, tus tarifas también deberían estarlo, sobre todo porque a los buenos cliente no les importa pagar ese “extra” que desprenden los productos de calidad.


2. Evita los clientes problemáticos

Los conoces de sobra. Puedes sentirlos incluso desde la primera llamada. Sabes desde el principio que “ese cliente me va a traer problemas”. Evítalos como si fuera la peor de las enfermedades, incluso aunque creas que los necesitas para “sobrevivir”. Recurre a ellos en última instancia, cuando hayas descartado cualquier otra posibilidad.


3. Reflexiona sobre tu carrera

Tómate un día “libre” para reflexionar sobre tu carrera como trabajador freelance. Intenta determinar hacia dónde te diriges como profesional y hacia dónde te gustaría estar dirigiéndote en realidad. Toma las medidas necesarias para corregir tu dirección.


4. Decídete por un nicho

No se puede ser el mejor en todo. Puede que tengas conocimiento de HTML, CSS, WordPress, Joomla, Drupal, PHP, etc. y que ofrezcas a tus clientes todo tipo de productos, porque al diversificar piensas que tu cartera será mayor.


Sin embargo, si te centras en dos o tres productos, la calidad de tu trabajo por internet será mucho mayor, los clientes lo apreciarán y podrás aplicar el punto 1. de esta lista.


5. Establece alianzas

Una vez que te has dado cuenta de que trabajas mejor centrándote en un nicho, puede que te encuentres con clientes que no entiendan por ejemplo que diseñas pero no eres programador php freelance su página web, o viceversa. Intenta contactar con otros freelancers especializados para crear alianzas y ofrecer un producto más completo.


6. ¿Cómo trabajan los demás?

Por descontado no eres el único profesional freelance del mundo y probablemente, tampoco eres el mejor. Intenta pasar tiempo con otros freelancers. Descubre cómo trabajan, cuáles son sus rutinas, aprende aquellas cosas que hacen mejor que tú.


7. Establece un espacio de trabajo tranquilo

Quizás te “motive” trabajar con cierta música de fondo, pero lo que sin lugar a dudas afecta a tu productividad es que además de esa “música de fondo” tengas encendida la televisión, escuches el partido de tu equipo favorito por la radio y que en tu casa haya más personas “de las necesarias” interrumpiendo tu trabajo en casa a cada momento.


8. Encuentra tu principal fortaleza

¿Qué es lo que te diferencia de lo miles de freelancers que compiten directamente contigo, incluso en tu mismo nicho? Todos prometen ser lo mejores en comunicación, todos prometen cumplir con los plazos de entrega, y ser fabulosos en su terreno pero además de estos lugares comunes…¿qué es lo que te diferencia?


9. Leer

Leer es una de las claves de tu éxito como freelance. Al leer puedes descubrir mejores ideas para tu trabajo desde casa por internet, puedes adquirir nuevas habilidades, o incluso incorporar un nuevo enfoque a tu carrera profesional.


10. Da el primer paso

¿Cuándo fue la última vez que llamaste a uno de tus clientes para preguntarle como le habían ido las navidades? Intenta mantener una política de comunicación activa, y reserva un tiempo de la semana para hacer esas “llamadas de rigor” que hagan ver que sigues activo.


11. ¿Has probado el Co-working?

Si en casa no encuentras la tranquilidad suficiente para trabajar, o si trabajas mejor rodeado de otras personas, quizás deberías probar a trabajar en un centro de Co-working. 


12. Tu propio proyecto Open-Source

Buena parte de tu trabajo como freelance consiste en ser un gran relaciones públicas, conocer a las personas indicadas, esas que te pueden ayudar cuando lo necesitas o que te pueden presentar a un posible cliente. Una buena forma de comenzar a conocer a esas personas es creando tu propio proyecto “Open-Source” e implicando a la comunidad.


13. Repasa tus contratos

¿Cuándo fue la última vez que repasaste o que leíste la “letra pequeña” de esos contratos que haces firmar a tus clientes? Sí, esos contratos en los que, entre otras cosas estableces plazos de entrega, cláusulas por las que puedes abandonar un encargo, etc. Tómate un tiempo para repasarlas de nuevo e introduce los cambios que consideres necesarios.

viernes, 8 de junio de 2012

Lo peor que te puede pasar como Freelance


Este artículo habla sobre aquellos errores que podemos cometer una o dos veces cuando somos principiantes, pero que nos pueden condicionar el resto de nuestra carrera si no prestamos la suficiente atención. 
1. Trabajar sin contrato
Por supuesto, todos los que tienen trabajos para freelance que empiezan, sobre todo cuando no tienen una cartera de clientes consolidada, tienden a “cobrar en negro”, y damos por supuesto que en estos casos no hay ningún tipo de contrato más allá de una mera formalización verbal.
Sin embargo, si realmente nos queremos dedicar a nuestra profesión, esto tiene que cambiar lo más rápidamente posible. Nunca nos van a tomar en serio a menos que seamos profesionales independientes, que emitamos nuestras propias facturas y coticemos a la seguridad social por ello.
Sin estos pre requisitos básicos, siemrpe estaremos en una posición de inferioridad manifiesta con respecto a nuestros clientes y tarde o temprano nos lo van a hacer pagar.
2. Trabajar para cualquier cliente
A menudo, el hecho de que estemos “cortos de efectivo”, nos lleva a ignorar deliberadamente todas las señales negativas que nos está enviando un potencial cliente.
Desde el primer momento vemos los riesgos que puede representar trabajar para él, lo complicadas que pueden volverse las situaciones, o lo mucho que vamos a tener que pelear para que nos paguen lo justo… pero necesitamos el dinero y aceptamos el encargo.
Cuando más tarde las cosas parecen ir mejor porque hemos conseguido otros clientes, nos damos cuenta que seguimos enganchado a ese primer encargo que nunca debimos aceptar.
3. No cumplir con los plazos de entrega, no acudir a las citas
Uno de los principales errores que cometen los que poseen un empleo desde casa es olvidarse del hecho de que en el 99% de los casos, el cliente tiene la razón.
De hecho, si hay algo que puede achacársele a este colectivo es que en demasiadas ocasiones es poco formal y falla al cumplir con las expectativas mínimas que le son exigibles: que entregue su trabajo a tiempo y que esté disponible cuando se le necesita.
Por si esto fuera poco, muchos, imbuidos por una especie de “aura de gurú” llegan incluso a menospreciar el trabajo para profesionales que se les está encargando, apoyándose en una teórica falta de conocimientos técnicos del cliente que encarga el mismo.
La falta de profesionalidad y el exceso de vanidad son dos de las peores prácticas en las que podemos caer, dos de las prácticas (terriblemente comunes) que debemos evitar a toda costa.
4. Comenzar a trabajar sin cobrar una parte por adelantado
Este suele ser un error muy común en el mundo de ofertas freelance España y en cualquier país del mundo y que suelen cometer tanto los que empiezan como los más experimentados. Siempre que aceptemos un encargo deberíamos estar en posición de negociar un anticipo, especialmente si no se trata precisamente de un proyecto corto.
Esto no debe interpretarse como una falta de confianza hacia el cliente, sino de hacerle saber que se ha comprometido con nosotros, que ha contratado un servicio profesional.
El cliente sabe desde el primer momento que está pagando por el tiempo y el trabajo de alguien y va a sentirse mucho más interesado porque la comunicación y el flujo de trabajo sea de la mejor forma posible.
5. Cobrar poco
La inseguridad inherente a los trabajos freelance debe reflejarse en nuestras tarifas. Cuando cobramos poco y seguimos una política de “tirar los precios” no sólo nos estamos devaluando como profesional frente a los ojos de nuestros clientes (que no van a dudar a la hora de aprovecharse de nosotros) sino que estamos devaluando el trabajo de todo el colectivo, de toda nuestra profesión.
De hecho, los “profesionales” que se anuncian cobrando la mitad que otros, ofertando tarifas ridículas, suelen ser vistos con muy malos ojos dentro de su profesión, despiertan no pocas animadversiones y a la larga pueden encontrar más de una puerta cerrada.
6. Asumir una carga de trabajo excesiva
Una de las consecuencias de incurrir en el error anterior es que para mantener un nivel de vida digno, vamos a tener que asumir muchos más encargos que  otros profesionales freelance que se anuncie a precios razonables. 
Por otro lado, es probable que este asumir un trabajo excesivo nos vaya a llevar directamente hacia el error número tres (no cumplir con los encargos, plazos de entrega, citas, etc.).
Consecuencia de todo lo anterior es que después de un tiempo cometiendo los errores 3, 5 y 6, encontraremos nuestra reputación más que devaluada y sobre una carrera que podía ser prometedora, se proyectarán largas sombras.
7. No incluir una clásula de penalización en caso que el cliente quiera romper con nosotros
No vamos a engañarnos. Las cosas, por muy buenos que seamos, no siempre funcionan como deberían. A veces el cliente no termina gustarle cómo estamos trabajando, o quizás ha conocido a otra persona que considera que podría hacer las cosas mejor, independientemente de que nuestro trabajo sea bueno.
Un freelance profesional es el que sabe anticiparse a estos teóricos/posibles contratiempos, y por eso incluye en el contrato que le une a su cliente una cláusula en el que el cliente se compromete a pagar un tanto por ciento de todo el encargo si éste decide poner fin a la relación contractual antes de que finalice el proyecto.
8. Entregar el trabajo antes de haber cobrado
En demasiadas ocasiones muchos diseñadores gráficos, programador php freelance, periodistas, etc. se han llevado las manos a la cabeza cuando han descubierto que esa empresa que había contratado sus servicios, no tenía ninguna intención de pagar.
Y lo que es peor. En más de una ocasión han constantado que esto iba a ser así después de haber entregado el trabajo. Como norma general nunca hay que entregar todo el proyecto hasta que no tengamos la garantía que vamos a cobrar por nuestro esfuerzo.
Bien porque hemos recibido un anticipo, bien porque se trata de una empresa con la que ya hemos trabajo con anterioridad, cualquier nuevo cliente debemos ponerlo “en cuarentena” porque nunca sabemos qué puede pasar (a menos que sea una empresa de reputación notoria).
¿Significa esto que debemos “chantajear” al cliente? Ni mucho menos. El diseñador siempre debe por ejemplo, enviar su trabajo con una marca de agua que sólo eliminará después de haber cobrado; el periodista sólo anticipará la mitad de ese reportaje tan extenso que está preparando, etc. En definitiva, sólo es profesional que es capaz de visualizar los posibles escenarios a los que va a tener que enfrentarse, es aquél que a su vez, va a llegar más lejos.